Marzo, es el mes de la concientización de la autolesión donde se busca psicoeducar, sensibilizar y promover la detección temprana de conductas asociadas al malestar emocional, resultando relevante comprender qué se entiende por autolesión y cómo podemos tener un cuidado oportuno.
¿Qué es la autolesión?
La autolesión se define como la realización deliberada de daño físico sobre el propio cuerpo sin la intención consciente de morir. La OMS reconoce estas conductas como una manifestación de malestar psicológico significativo, frecuentemente asociada a dificultades en la regulación emocional, estrés intenso o persistente, experiencias traumáticas y trastornos de salud mental, particularmente del ánimo y de ansiedad. Estas conductas suelen cumplir una función de alivio momentáneo del sufrimiento emocional, sin resolver la causa de fondo.
¿Qué señales tempranas podemos reconocer?
- Cortes, moretones o quemaduras sin explicación clara.
- Arrancarse el pelo de forma repetitiva.
- Sobreingesta de medicamentos.
- Uso de mangas largas en brazos o piernas incluso en climas cálidos.
- Aislamiento frecuente o abandono de actividades sociales.
- Mantener objetos cortopunzantes cerca.
- Baja autoestima, sentimientos de inutilidad o cambios de ánimo intensos.
La autolesión no debe interpretarse como una conducta manipuladora ni como una búsqueda de atención, por el contrario, constituye una señal de alerta que refleja la necesidad de apoyo, comprensión y acceso oportuno a atención especializada.
La evidencia internacional indica que las personas que se autolesionan presentan un mayor riesgo de desarrollar conductas suicidas a lo largo del tiempo, por lo que su detección temprana es clave en la prevención.
Fomentar la autoestima, el autocuidado y la confianza en las propias capacidades permite reconocer fortalezas personales y enfrentar las dificultades de manera más adaptativas. Es importante destacar que la resiliencia no es una condición innata, sino una habilidad que se desarrolla con el tiempo y la clave está en que las estrategias de afrontamiento se transformen en hábitos que permitan enfrentar los desafíos de la vida de forma sana y constructiva.
Estrategias de afrontamiento
- Escritura o diario personal: permite expresar emociones y experiencias; en un contexto terapéutico, puede ser trabajado y analizado.
- Creatividad: participar en actividades artísticas como dibujo, pintura, música, manualidades o tejido.
- Actividad física y regulación corporal: caminatas, running, yoga y técnicas de respiración consciente.
- Hablar: compartir lo que se siente con una persona de confianza o participar en grupos de apoyo.
Programa Preventivo “Salud Mental”
JEPLANGES





























