Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que aproximadamente 1 de cada 200 personas padece este trastorno a nivel global. En 2021, alrededor de 34 millones de adultos vivían con esta condición.
El trastorno bipolar no se trata de simples cambios de ánimo; hay que saber que es una enfermedad que afecta de manera importante el funcionamiento de la persona y que, sin tratamiento, puede generar situaciones de alto riesgo, como conductas temerarias, autoagresiones e incluso suicidio.
Este trastorno se caracteriza por episodios alternativos de manía (ánimo elevado, energía excesiva y comportamientos riesgosos) y depresión (ánimo bajo), aunque en muchos pacientes predomina uno sobre el otro. No se conoce la causa exacta, pero influyen factores hereditarios, alteraciones en neurotransmisores cerebrales y aspectos psicológicos y sociales. El tratamiento suele incluir medicamentos estabilizadores del ánimo y psicoterapia que ayuda a controlar los síntomas y mejorar el manejo de la enfermedad.
Es importante destacar que el trastorno bipolar es una condición tratable, por lo que, con atención adecuada, las personas pueden llevar una vida más estable.
¿Cómo se manifiesta el trastorno bipolar?
- Se sospecha de su presencia, cuando hay fluctuaciones del estado de ánimo de un extremo al otro, entre episodios de manía y depresión.
- Durante un episodio maníaco la persona presenta un estado de ánimo muy elevado o eufórico, con energía excesiva, actividad aumentada y discurso acelerado. Puede mostrarse irritable, distraída, dormir poco y actuar de manera imprudente o arriesgada. También puede tener ideas de grandeza o creencias erróneas de persecución.
- En un episodio depresivo, la persona se siente triste, con baja energía, irritable o vacía, pierde el interés en actividades que antes disfrutaba y puede tener, dificultad para concentrarse, culpa o baja autoestima, desesperanza, cambios en el sueño y/o el apetito; y pensamientos sobre la muerte o suicidio.
Recomendaciones
Evitar drogas y alcohol ya que aumentan el riesgo de descompensación anímica y complican su evolución, limitar la cafeína, especialmente si hay insomnio, mantener una rutina saludable con ejercicio y esparcimiento, alimentarse adecuadamente y cumplir el tratamiento farmacológico y psicoterapéutico para prevenir recaídas. El cuadro no reporta mejoría sin tratamiento, por el contrario, se puede agravar.
Consulta y realiza el tratamiento a tiempo, esto salva vidas.
Medicina Preventiva Programa “Salud Mental”
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